La provincia de Málaga es la más concienciada con la necesidad de reducir emisiones de CO2 en un 20 % hasta 2020. Un total de 72 municipios malagueños se han adherido al Pacto de Alcaldes puesto en marcha por la Comisión Europea para luchar contra el calentamiento de la tierra. La provincia de Málaga es la que cuenta con más entidades locales adheridas al acuerdo. Asimismo, en Europa, Andalucía es la región con más municipios que forman parte del llamado Pacto de Gobernadores locales contra el cambio climático.
Este pacto consiste en el compromiso de las ciudades y pueblos en ir más allá de los objetivos comunitarios de reducción de emisiones carbono a la atmósfera mediante actuaciones de eficiencia energética y relacionada con las fuentes de energía renovables.
En los últimos años, la Diputación ha puesto en marcha diversas medidas tendentes a mejorar la sostenibilidad ambiental de la provincia. Entre ellas destacan el Plan de Optimización Energética puesto en marcha por el Instituto Provincial de la Energía, que contempla una reducción del 25% en el consumo de energía y la reducción en un 27% de las emisiones de CO2; el Plan de Gestión Sostenible de Residuos Sólidos Urbanos ‘Objetivo cero’; el desarrollo de la Agenda 21 Provincial, con medidas específicas para mejorar la calidad ambiental; el Plan Provincial por la Nueva Cultura del Agua y el Plan Provincial de Fomento de la Producción Ecológica, la creación del Observatorio Provincial de la Energía y del Observatorio Provincial de Sostenibilidad, la Red de Municipios por la Nueva Cultura del Agua, los programas de educación ambiental o los planes de mejora de las infraestructuras de abastecimiento, saneamiento y depuración de aguas residuales.
Pacto contra el Cambio Climático
El Pacto de Alcaldes contra el Cambio Climático es un compromiso formal de las ciudades y regiones europeas para ir más allá de los objetivos marcados por la UE en términos de reducción de CO2, como contribución para frenar el cambio climático. Concretamente, se plantea una disminución en las emisiones de más del 20% para 2020, mediante un plan de acción de energías renovables que contemple una mejora de un 20% en eficiencia energética y la ampliación en un 20% del uso de energías limpias.
El ahorro y la gestión sostenible del agua, la creación de zonas verdes y reforestaciones, el uso racional y eficiente de la energía, los planes de movilidad, la reducción y minimización de residuos, una planificación urbana sostenible, la rehabilitación de edificios para que sean más eficientes y las campañas de concienciación ciudadana son algunas de las acciones a las que se comprometen los municipios que se adhieren.
En este pacto, las diputaciones se comprometen a cofinanciar los gastos de elaboración del diagnóstico y plan de acción energético de los municipios, proveer apoyo técnico y servir de interlocutores a los municipios.
Así, la Diputación de Málaga se ha comprometido a facilitar a los ayuntamientos asesoramiento jurídico-administrativo y técnico para la elaboración de informes, dictámenes y propuestas; a aportar ayuda económica para la instalación paneles solares, cambio de vehículos y otras medidas que aumenten la eficiencia energética, y a poner en marcha planes de formación para mejorar la cualificación profesional de los técnicos municipales en materia de protección de medio ambiente. Entre otras medidas concretas, la Diputación estudia la posibilidad de redactar un modelo de ordenanza contra el cambio climático y contribuir a crear un marco legal para regular el desarrollo de actividades públicas y privadas, de forma que produzcan un menor impacto sobre el clima.
Desde la Diputación se han ofrecido los servicios técnicos a aquellos municipios de la provincia que han deseado comprometerse con este pacto y tengan dificultades técnicas para inventariar sus emisiones de CO2, paso previo para proceder a la reducción de dichas emisiones. En estos momentos, se está realizando dicho inventario.













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